CHICAGO: MUCHO MÁS QUE UN VIAJE.
¿Qué problemas comparten los trabajadores que se encuentran a miles de kilómetros a pesar de no compartir ni idiomas ni leyes? ¿Cómo logramos entendernos con los trabajadores de Chicago?
En junio tuvimos la oportunidad de viajar a Chicago para participar en la conferencia de Labor Notes, junto a miles de trabajadores, sindicalistas y activistas de diferentes sectores y países. Llegábamos desde Murcia, con la experiencia de las luchas desarrolladas desde la Sección Sindical de CGT en Amazon RMU1, pero sobre todo con muchas ganas de escuchar y aprender.

Y aprendimos mucho. Una de las primeras cosas que sorprende es comprobar hasta qué punto los problemas se repiten a miles de kilómetros: ritmos de trabajo cada vez más intensos, presión empresarial, precariedad, externalización, miedo a las sanciones y dificultades para organizar a las plantillas. Cambian los idiomas y las leyes, pero muchas veces el conflicto es el mismo: el poder de las empresas frente a la necesidad de los trabajadores de organizarse colectivamente.
Por eso la solidaridad internacional no puede quedarse en una foto o en un discurso. Tiene que servir para compartir experiencias, herramientas y formas de organización. Las multinacionales actúan globalmente y nosotros también necesitamos construir redes que atraviesen fronteras.
Pero si algo nos impresionó especialmente fue la organización. Miles de personas, cientos de talleres, reuniones sectoriales, voluntarios, traducción e interpretación… Todo estaba pensado para facilitar la participación y el intercambio. Y detrás de esa enorme estructura había una idea muy sencilla: los trabajadores tienen que ser protagonistas de sus propias luchas.
Volvimos a Murcia con muchas preguntas y algunas certezas. Una de ellas es que un sindicato fuerte no se construye solamente con delegados o estructuras, sino con trabajadores capaces de organizarse, participar y asumir responsabilidades.
Chicago no nos dio recetas mágicas. Nos dio algo más útil: experiencias para discutir, errores de los que aprender y compañeros con los que seguir construyendo.
Ahora toca hacer que todo aquello no se quede en el recuerdo de un viaje.
Organizarnos, compartir, aprender y luchar. Desde abajo y entre todos.
Porque la solidaridad no tiene fronteras.
Alfonso Martínez Valero
Secretario de la Sección Sindical de CGT en Amazon RM1