"ESTAMOS EN POLÍTICA PARA SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS DE LA GENTE, NO PARA PELEARNOS POR MINÚSCULAS DIFERENCIAS”. ENTREVISTA A IRENE DE MIGUEL, UNIDAS POR EXTREMADURA.

¿Vale solo con ir a votar cada cuatro años? ¿Cómo paramos al trumpismo y al putinismo? ¿Cómo consiguió Unidas por Extremadura crecer un 32% en 2025? ¿Qué parte de su agenda ha llevado a cabo la derecha en Extremadura? ¿Por qué hay movilizaciones previstas? ¿Cómo ha ganado Die Linke en Berlín? ¿Y qué es la hora del pueblo?

MARTE: Presentamos a Irene de Miguel, nacida el 9 de mayo de 1981. Nueve de mayo, cumpleaños compartido con la publicación de la primera parte del Quijote, la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi, la aprobación de la comercialización de las píldoras abortivas orales en Estados Unidos y la elección de Nelson Mandela como presidente de Sudáfrica. Ingeniera agrónoma y portavoz de “Unidas por Extremadura”. Buenos días, Irene, muchas gracias por venir a “Marte, el planeta rojo”.

IRENE:Muchas gracias por invitarme; para mí es un honor participar en este número 0 de “Marte, el planeta rojo”. Creo que esta revista va a tener mucho éxito. Necesitamos medios de comunicación comprometidos, críticos y que empujen para transformar nuestra sociedad en una más democrática y humana.

MARTE: Irene, vamos a los principios: ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿por qué comienza tu militancia? ¿Qué edad tenías? ¿Qué te motivó? Cuéntanos cositas.

IRENE:He militado en espacios relacionados con el ecologismo, la agroecología y la cooperación para el desarrollo, pero no en espacios políticos. Cuando surgió Podemos en 2015, di el salto. Vivía en Guadalupe, un pueblecito de la comarca de Villuercas en Extremadura. Montamos un grupo comarcal. Montar un grupo municipal era difícil. Empezamos a movernos y, como se estaba construyendo Podemos, construimos también ese espacio a nivel regional. Sin casi darme cuenta, salí diputada. Me sentía con el síndrome de la impostora cuando llegué a la Asamblea Extremeña porque no tenía ni idea de dónde me metía. Venía de hacer huertoterapia con personas con discapacidad, de fomentar semillas de variedades locales y hacer ferias para poner en valor la biodiversidad cultivada, y todo lo demás me resultaba extraño. Pero bueno, esos fueron los comienzos.

MARTE: Muchas voces dicen que el trumpismo, el putinismo y sus lacayos ponen en peligro la democracia. ¿Tú qué opinas? ¿Sigue haciendo falta la militancia?

IRENE:Pues sí. La verdad es que en estos momentos en los que los sistemas democráticos están en peligro, es muy importante la conciencia social. Que la gente entienda lo que nos estamos jugando y que actúen. No vale solo con ir a votar cada cuatro años. La gente tiene que comprometerse, que organizarse y tenemos que dar la batalla e intentar que el relato no sea el de quienes vienen a destruirlo todo. Por eso es tan importante la participación, no solo en espacios políticos. Cuando me hablan los jóvenes de participar en política, también hay que hacerlo en asociaciones de vecinos, asociaciones de padres y madres, etc. Hay que participar en todos los espacios y construir espacios nuevos para poder denunciar el estado de nuestra sanidad, denunciar que la vivienda es inasequible, denunciar, por ejemplo, que no tenemos tren en Extremadura. Es la única manera de seguir avanzando y blindarnos frente a quien nos quiere llevar a otros tiempos oscuros.

MARTE: Unidas por Extremadura, nacida en 2019, une a Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde y pasáis de 36.000 votos en 2023 a 54.000 en 2025. Habéis crecido un 32%. ¿Cómo habéis hecho para crecer tanto?

IRENE:Hay varias claves; la primera es que nuestro proyecto es sólido. Demostramos que estamos en política para solucionar los problemas de la gente y no para pelearnos por minúsculas diferencias que podemos tener entre nosotros. Estos años nos hemos pateado mucho Extremadura. Hemos hablado con mucha gente. Hemos intentado estar en todas las movilizaciones sociales de plataformas que están luchando en el territorio contra las minas y las plantas de biogás. También aquellas que exigen mejores derechos laborales. Estábamos también para dar voz a personas individuales con problemas, que necesitan la ayuda de una administración competente y comprometida. Hay mucha gente que no nos vota, pero reconoce nuestro trabajo y sabe que con nosotros siempre puede contar  porque vamos a estar ahí y para mí eso es una muestra de que Unidas por Extremadura es un espacio político útil para la ciudadanía.

MARTE: ¿Cómo está aplicando la derecha su agenda a rasgos generales en Extremadura?

IRENE:La extrema derecha repite mucho que está cumpliendo con su acuerdo de gobierno con el PP palabra por palabra, y es verdad en algunos ámbitos. Lo primero que han hecho es ir contra cuestiones que para nada eran un problema en Extremadura. Al revés, éramos una región cuya mejor carta de presentación era la cantidad de proyectos de cooperación para el desarrollo que teníamos; muchísima gente trabajaba y se realizaban muchos proyectos fuera de nuestras fronteras y se lo han cargado. Todo lo que tiene que ver con multiculturalidad, infancia… ha caído en manos del consejero de Vox, que ha eliminado las pocas competencias que tenía. Por otro lado, aunque se centran mucho en el relato y hablan mucho de los menas para referirse a la infancia migrante. Están acogiendo a niños y niñas que vienen de Canarias y de Ceuta. Están cumpliendo la ley porque saben que no se pueden arriesgar a ser inhabilitados por prevaricación. Sin embargo, la gente que había puesto expectativas en ellos se ha llevado un fiasco. Por ejemplo, a los agricultores y ganaderos se les prometió el oro y el moro. Lejos de ser así, han cometido fallos bastante graves, con las vacunas de la lengua azul o con ayudas a las borrascas que no están ni se las espera. Han demostrado que solo gobiernan para unos pocos y no son esos grandes defensores del sector primario. Lo que ellos quieren es generar relato; les da igual mejorar la sanidad, les da igual mejorar el transporte, les dan igual los extremeños y las extremeñas; están aquí para hacer lo que Madrid dice. Ellos son los títeres de la estafa piramidal que es Vox a nivel estatal y están al servicio del señor Abascal. Cuando el señor Abascal silbe, pues abandonarán el gobierno como hicieron la anterior legislatura.

MARTE: Hay prevista una huelga general y multitud de movilizaciones previas en la administración pública de Extremadura. ¿Qué está pasando?

IRENE:Los incumplimientos de la derecha en su campaña electoral. Hablaban de justicia para los empleados públicos extremeños, pero eso no se ha traducido en ninguna medida. Es más, el Partido Popular y Vox no paran de decir que tenemos los presupuestos más grandes de la historia, que son millonarios, pero resulta que tenemos los trabajadores públicos peor pagados del Estado. Esto es una clara señal de la importancia que le dan a los servicios públicos. Porque si realmente quieres un Estado del Bienestar fuerte y unos servicios públicos competentes, lo primero que haces es que la gente esté contenta, que no se ponga a hacer huelga, ni se vaya a otras regiones porque aquí les pagan una miseria. Los empleados públicos de Extremadura cobran de media un 20% menos (o un tercio incluso en algunos sectores) que en otras comunidades.

MARTE: ¿Y en la sanidad?

IRENE: El gobierno debe aprobar un nuevo Estatuto Marco. El anterior es de 2003, llevamos 23 años con el mismo Estatuto y los sindicatos médicos están muy en contra de que no se apruebe un estatuto específico para los médicos. Nosotros creemos que hay que escuchar a los médicos, que no pueden tener las jornadas maratonianas que tienen, esas guardias de 24 horas, y que necesitamos muchos más médicos en Extremadura. Pero claro, el PP aquí se pone detrás de la pancarta, cuando ellos realmente son la patronal, ya que las competencias en Sanidad son autonómicas. Ellos son los que tienen que contratar más médicos y mejorar las condiciones laborales. Lo pueden hacer sin el Estatuto Marco, el cual les pone unos mínimos, no unos máximos. Podrían empezar a dar pasos ya, pero no lo hacen porque todo esto les sirve de arma arrojadiza contra el gobierno estatal. También se esconden detrás del ministerio porque su propia acción de gobierno en esta competencia deja mucho que desear. La sanidad es un caos absoluto en Extremadura; tenemos la atención primaria desbordada, hay centros de salud donde tardan 15 días en darte cita, tenemos servicios como el de oncología de Mérida al límite, hemos tenido ambulancias circulando sin las licencias pertinentes. La consejería lo único que hace es propaganda y postureo, algo de lo que sabe mucho este gobierno. Sin embargo, cuando escarbas, se trata del deterioro de lo público para beneficio de lo privado. El ADN del PP es hacer negocio siempre que se pueda con aquello que es de todos y de todas, que es lo público.

MARTE: ¿Está realmente la derecha bajando los impuestos a los extremeños o solo a algunos?

IRENE:La derecha y la ultraderecha tienen como objetivo cargarse los impuestos. Quienes salen más beneficiados son precisamente los que más deberían aportar a la hucha común, los que más tienen. Empiezan por arriba siempre, por quitar el impuesto de patrimonio a los grandes tenedores de viviendas y a las transmisiones patrimoniales. Estos impuestos los pagan rentistas, herederos y grandes terratenientes. Es muy difícil sostener los servicios públicos y un Estado del bienestar necesario para la gran mayoría de la población extremeña que vive cerca del umbral de la pobreza cuando la hucha común está cada vez más vacía.  Están haciendo dejación de función de sus propios impuestos. Ahora sí, luego nos quejamos de que el sistema de financiación autonómico no nos da más dinero, cuando ellos han perdonado 150 millones de euros a las grandes eléctricas que no han dejado más que migajas en Extremadura en relación con todos los beneficios obtenidos durante décadas explotando nuestros recursos.

MARTE: Hace poco se celebró la Diada fuera de Cataluña, en Extremadura; fue un acto institucional al que vino el presidente Illa y que promueve la unidad de la ciudadanía de las distintas regiones y nacionalidades de España. Sin embargo, el gobierno de Guardiola no se presentó. ¿Cómo lo valoras?

IRENE:A mí sinceramente me parece una vergüenza tener un gobierno tan infantil, con esa miseria partidista que envuelve todo lo que hacen porque son incapaces de estar a la altura. Que la Diada se celebre en Extremadura como un acto homenaje a los 100.000 emigrantes que se fueron a Cataluña a ayudar a levantarla me parece un hecho de justicia. Es poner en valor el trabajo y el esfuerzo de tanta gente que no encontró un futuro aquí y se tuvo que ir obligada, que ahora mismo se sienten extremeños y catalanes y no podemos destruir esos lazos. Aun así, en Extremadura existe una catalanofobia impregnada gracias a los tiempos del señor Ibarra y el mensaje de que “los catalanes han venido a robarnos”. Este gobierno no da la espalda al Gobern de Cataluña sino a miles de extremeños que se sienten catalanes también, a aquellos que se tuvieron que hacer el petate e irse. A pesar de las diferencias que pueda tener con el señor Salvador Illa, estuvo muy acertado en su discurso al poner en valor la llegada de personas que venían de un territorio lejano y empobrecido, que no pobre, y con otra cultura, y que supieron integrarse y construir junto con los catalanes la comunidad autónoma con mayor peso económico en nuestro país. La inmigración siempre enriquece, al revés de lo que nos quieren inculcar algunos con estos discursos racistas antiinmigración, que lo que hacen es generar sociedades cada vez más pobres y con menos futuro.

MARTE: Hace poco estuviste en Berlín, en un encuentro de la izquierda europea. ¿Cómo palpita la unidad antifascista en Europa? ¿Qué propuestas interesantes traes de este encuentro? Aparte de comentar que Berlín es un ejemplo antifascista, ya que en sus elecciones municipales ha triunfado sobradamente la izquierda “Die Linke”, frenando en seco cualquier avance de los nazis de AFD en esta ciudad, y eso lo tenemos que celebrar.

IRENE:Die Linke ha barrido en las elecciones municipales de Berlín, la ciudad más grande de Alemania, no con un discurso descafeinado, ni intentando agradar a todos. Al revés, han sido muy claros; ellos van a socializar 200.000 viviendas, lo que supone expropiárselas a los grandes fondos de inversión y a grandes tenedores. Van a hacer que la vivienda sea un derecho y no un bien con el que especular. Tienen un discurso muy claro y radical en comparación con lo que escuchamos en nuestros gobiernos ahora mismo. Como el gobierno estatal con las propuestas de vivienda del PSOE que no contentan a nadie. Hemos visto cómo el señor Mandani hace políticas de izquierdas reales en Nueva York. A mí me hizo gracia escuchar al señor Colboni diciendo que iba a poner en marcha los supermercados públicos de Mandani; bueno, pues que empiece por hacer lo mismo que Mandani con la vivienda: poner un tope a los alquileres, expropiar a fondos de inversión, eliminar apartamentos turísticos. La vivienda es una de las grandes preocupaciones de la sociedad barcelonesa. Die Linke lo que nos ha mostrado es que las posibilidades de parar a la extrema derecha parten de propuestas contundentes y sobre todo escenarios de futuro que generen esperanza e ilusión. Si generas miedo, desesperanza, incertidumbre, pues la gente va a acabar huyendo a aquellos que les dan un espacio seguro. Nosotros tenemos que decir que la gente va a vivir bien y con dignidad independientemente de dónde venga y cuánto dinero tenga en el bolsillo. Porque todo el mundo que venga a contribuir y a construir va a tener una oportunidad de vida.

MARTE: En las últimas elecciones generales, las formaciones parlamentarias a la izquierda del PSOE sumaron más de 4 millones de votos y las extraparlamentarias más de 350.000. Si se unieran y aumentaran un 32%, como habéis hecho vosotras en Extremadura, se superarían los 5.800.000 sufragios, adelantando en 2.800.000 papeletas a Vox y haciendo imposible un gobierno trumpista en España. ¿Hay que empezar a forjar un frente popular?

IRENE: El camino es la unidad, frentes amplios, plurales y que no nos miremos de reojo unos a otros porque tengamos claro que el adversario está en frente y no al lado, y estamos tardando en darnos cuenta. Yo creo que los egos y las luchas cainitas de la izquierda se tienen que quedar como anécdotas del pasado, porque nos estamos jugando mucho y nuestros hijos e hijas no nos van a perdonar que nos centremos más en ver quién va en la lista el primero que en realmente plantear una verdadera estrategia y un espacio electoral que sea de mayorías, que tenga voluntad de cambio, de transformación y sobre todo de llegar a las mayorías y no contentarnos con discursos que solo convenzan a los nuestros. Hay que llegar a la mayoría de la clase trabajadora, la que aspiramos a defender y yo, por lo menos, aspiro a representar.

MARTE: ¿En qué consiste la hora del pueblo?

IRENE:La hora del pueblo es una campaña que estamos haciendo Unidas por Extremadura porque la izquierda rural debe salir del armario. Mucha gente en los pueblos sabe que las cosas no se solucionan con un bipartidismo que lleva años demostrando su incapacidad. Necesitamos candidaturas en los pueblos, que vengan a defender el bien común, a defendernos de los proyectos contaminantes como son las plantas de biogás, a defender los colegios públicos o a luchar porque los centros de salud no tienen pediatras o médicos de atención primaria. Necesitamos alcaldes y alcaldesas comprometidos con sus pueblos. Por eso hemos lanzado esta campaña para que la gente se anime a dar el paso y a saber que Unidas por Extremadura estamos ahí para apoyarles en todo.

MARTE: ¿Qué libro debe leer y qué película debe ver la juventud revolucionaria?

IRENE: “Los Papalagi”es un libro fundamental para entender el mundo capitalista en el que vivimos y ponerlo en perspectiva; hay otras formas de comunidad y deberíamos basarnos en otros valores.  Como película, “Pride” habla de las alianzas necesarias, las luchas y dejar los prejuicios de lado, entendernos y saber que unidas somos siempre mucho más fuertes.

MARTE: ¿Cómo cerrarías esta entrevista?

IRENE: Esta entrevista quiero cerrarla diciendo primero que la juventud no tiene que darse por vencida. Es verdad que estamos en tiempos oscuros, que no hay un futuro cierto, pero yo animo a la juventud a dos cosas: a la militancia y a que apueste por la comunidad, por lo colectivo, por defender lo que nos une a todas y por poner los valores de una sociedad sana y fraterna en el centro. Tenemos que poner en valor la solidaridad y la fraternidad. La acogida de las personas que vienen es lo mejor que nos puede pasar como sociedad. Todo esto hay que articularlo en lo comunitario, en las asociaciones, en los sindicatos, en los espacios políticos… y dar pasos contundentes al frente y sin ningún tipo de complejo ni pudor.

 

Autor: Sergio Laurenti, obrero industrial y Caroline Kollontai, estudiante de universidad.

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